Parecía un día normal en Buenos Aires como en Paraná, pero no sucedía lo mismo en
el cielo. Nadie podría suponer que esa noche, cerca de la localidad uruguaya de Fray
Bentos el vuelo 2556 Austral de Aerolíneas Argentinas se encontraría con vientos de
más de 250 km en el cielo y además que el avión tuviera que atravesarlos. Es ahí
donde la tragedia se inicia.
Fue en el año 1993 que la empresa Austral comente la negligencia de comprar 9
aviones de descarte con 30 años de uso. Una de estas naves fue la que el 10 de
Octubre de 1997, iba desde Posadas hacia Buenos Aires, con sus 75 tripulantes, se
encontró con ese viento huracanado. El piloto cumpliendo con su función, intentó volar
a pesar de ese viento, ya que comprendía que el aeroplano se encontraba en
condiciones para hacerlo. Esto sería correcto, siempre y cuando la nave Austral de
Aerolíneas Argentinas, hubiera tenido la correcta inspección por parte de las Fuerzas
Aérea Argentina quien entonces regulaba e inspeccionaba la aviación argentina. Como
esto no sucedió, el fuerte viento sacudió la aeronave y a sus 75 tripulantes. Esto se
debió a que el avión tuvo una falla en el “pilot”, esto era la herramienta necesaria para
medir la velocidad relativa entre el aeroplano y el aire, que es lo que mantiene a la
nave en planeo. Fue en ese momento donde el vuelo hizo una caída libre.
La tragedia no discriminó entre adultos, niños, bebes, hombres y mujeres. Esa noche
se volvió más oscura que cualquier otra, se vio manchada por sangre. Fue en tierra de
la estancia Magallanes (a pocos kilómetros de la ciudad uruguaya de Fray Bentos) que
el avión cayó. Pero no pasó desapercibido. Los empleados de la estancia, que se
encontraban en el lugar, vieron en la oscuridad como la nave se prendió fuego en el
cielo, cayendo como una bola roja hacia suelo uruguayo. Esto hizo que no quedara un
sobreviviente.
Esa madrugada llamaron a cada familiar de los pasajeros que viajaba en el vuelo
2556, indicandoles que el avión había tenido un desperfecto y que se acercaran
àeroparque. Marta Habib,hermana de Héctor Habib pasajero del vuelo, recuerda de
esa noche “estando en aeroparque nos decían que el avión estaba desaparecido que
no lo ubicaban por radar pero que seguramente había aterrizado en algún lado” y
agregaba “ Austral no daba mucho la cara con el tema”. De esa misma noche Silvina
Rumachella hermana de la azafata Viviana Rumachella que iba en el vuelo nos
comenta; “Los familiares fueron llegando aeroparque y les fueron dando información
confusa o directamente errónea o mentirosa”.
Marta explica que en aeroparque quedó la esposa de Héctor y ella se fue a la casa de
su hermano, y entrada la madrugada viendo la tele se entera de la noticia “era la
madrugada, yo estaba despierta y se empezaba a ver en crónica noticias del avion,
decian que un avion se habia caido en Fray Bentos y que aparentemente no había
ningún sobreviviente me empecé a angustiar mucho porque era diferente a lo que se
estaba diciendo en aeroparque. Primero nos enteramos por crónica, después tuvieron
que admitir que el avión se había estrellado en Fray Bentos y que no había
sobrevivientes“. Mientras tanto Autral les colocaba un vuelo para que viajen a Entre
Ríos. Silvina comenta respecto de esto “ porque faltando a la verdad primero le dijeron
que el avión estaba intacto que estaba aterrizado a la vera de un camino, después los
embarcaron a todos en un avión hacia el aeródromo de Gualeguaychú”.
Fueron 44 las familias que viajaron, al llegar allí como indica Silvina, les faltaron a la
verdad, para saber realmente qué había sucedido el comandante Juan Cecere (padre
del piloto del vuelo Austral: Rodolfo Caseres) tuvo que intervenir, “ a instancias del
padre del comandante cesere que estaba en el lugar fue que le dijeron la verdad”
aclaro Silvina. Fue el marido de ella junto al familiar de otro tripulante quienes se acercaron al lugar del hecho, “ fue con familiares y llegó al lugar del hecho vio todo lo
que había que era todo terrorífico, cuando quiso volver al aeródromo lo dejaron varado
y tuvo que volver a dedo con otro familiar desde Entre Ríos a buenos aires”, concluye
la hermana de Viviana relatando esa noche.
Marta dice que el día posterior más familiares viajaron al lugar del hecho, que
allanaron el terreno para que pudieran llegar, luego se realizó una misa en el pueblo,
pero que lo más complicado fueron los trámites posteriores al accidente “empezaron
los trámites para conseguir la partida de defunción, por que no había cuerpos, había
pedacitos”.
Mientras tanto el secretario y vocero de la fuerza aérea Brigadier Vázquez, culpaba al
piloto del avión, fallecido en el accidente. El presidente Menem (de viaje en el
vaticano), intentaba culpar también al piloto. Austral, no dio la cara. Silvina
Rumanchella nos comentó al respecto cuando le consultamos sobre este tema que
Austral desapareció, no nos dio contención en nada y Marta agrega a esto “hubo
familiares que cobraron el seguro de vida que daba austral que era una miseria, pero
necesitaban la plata, y otras familias seguimos con los juicios por otros lados
diferentes”.
Mientras tanto, Uruguay mantenía al tanto a los familiares de cómo se encontraba la
investigación desde la comisión investigadora de accidentes de aviación civil en dicho
país, Silvina nos comentó “En la embajada de Uruguay nos dieron el estado de avance
del informe y lo que habían estudiado pero nunca nos dieron información antes de que
el informe fuera público”
Un año después de la tragedia, en el año 1998, la comisión investigadora de
accidentes de aviación civil del Uruguay, determina que la caída se produjo por
indicaciones erróneas en la velocidad, debido a los congelamiento de los tubos pilot,
destacando que la nave no tenía la alarma obligatoria que alertaba sobre el mal
funcionamiento del sistema de calefacción de dichos tubos. Por la negligencia de la
compra de 9 aviones, entre ellos el DC 9 32 por parte de la empresa Aerolíneas
Argentinas a la empresa Austral los cuales no estaban aptos para ser utilizados es que
se produce la tragedia de Fray Bentos.
Hoy 22 años después, Marta nos comenta “fue todo muy vergonzoso como se trató
como a los familiares, es lo que había en el momento mucha corrupción, había que
tapar todo, porque esto era la puntita de un iceberg de corrupción terrorífica en
aerolineas austral”.
Finalmente en Marzo de este año se inició el juicio, Silvina que además de ser la
hermana de una de las víctimas es la abogada que lleva la causa comento “ahora
estamos en la instancia de juicio oral, estamos en pleno debate”. Se aguarda confirmar
lo que la comisión investigadora de accidentes de aviación civil del Uruguay confirmó
posterior al accidente, que por la negligencia producida por la compra de los aviones
en el año 1993 es que se produjo lo que hoy se recuerda como la “tragedia de Fray
Bentos”.



